Qwen Image 3.0 es el modelo de imagen de Alibaba y en el bot es al que hay que recurrir cuando la imagen tiene que transmitir información: un diagrama rotulado, un cartel con titular, un packaging con el nombre de la marca. Es el modelo más fuerte de aquí con el texto y el que sostiene el brief más largo. Las dos cosas cambian cómo se escribe el prompt, porque un modelo que lee todas las palabras recompensa que escribas más.
La fórmula del prompt para Qwen3
Las mismas seis casillas que en el resto del bot cubren casi cualquier prompt: sujeto, acción, escenario, luz y óptica, encuadre, estilo. Lo que cambia es una séptima que solo compensa aquí: las palabras de la imagen y dónde van.
A flat vector infographic on a warm off-white background explaining three coffee brewing methods, three equal columns each with a simple line-art icon above its heading, the headings reading “POUR OVER”, “FRENCH PRESS” and “ESPRESSO” in a bold geometric sans, one short line of muted grey text under each heading, a thin rule between the columns, the title “HOW TO BREW” centred across the top, generous margins, 4:3
Ahí no hay nada decorativo. Cada frase es una instrucción ejecutable: cuántas columnas, qué va encima del titular, qué dicen los titulares, cuánto pesa la tipografía, dónde se coloca el título. Escribe el prompt como un briefing para un diseñador, no como un moodboard.
Como el reescritor de prompts está desactivado, la extensión juega a tu favor: nadie parafrasea tus palabras, y una frase de más sobre los márgenes o sobre la línea entre columnas se cumple tal cual. La contrapartida es que tampoco se rellena lo que dejaste vago. “Que quede profesional” no compra nada; “márgenes amplios, un solo color de acento y el resto en grises” compra una maqueta.
Cómo conseguir rótulos correctos
Qwen3 maneja las palabras mejor que nada en el bot, así que vale la pena saber dónde está su techo real.
- Entrecomilla la frase exacta.
the sign reads "OPEN DAILY 7-3"funciona mejor que “un cartel sobre el horario”. Todo lo que va sin comillas se lee como una descripción del texto, y salen letras verosímiles, no las tuyas. - Nombra la superficie. Impreso en una etiqueta de papel, pintado en una pared de ladrillo, estampado en relieve sobre una caja mate, recortado en un tubo de neón. La superficie decide las formas de la letra tanto como la descripción tipográfica.
- Di el tamaño y el sitio. “Ocupando el tercio superior”, “pequeño, abajo a la derecha, bajo el logo”. El texto sin ubicación se va al centro y crece.
- Cadenas cortas. Un titular, un subtítulo y tres etiquetas es cómodo. Un párrafo de texto corrido no: vuelve como una textura tipográfica convincente que se cae al leerla.
- Describe la tipografía en vez de nombrarla. “Una grotesca condensada y gruesa, en mayúsculas, con tracking cerrado” se cumple. El nombre comercial de una fuente normalmente no.
- Repite el render en lugar de reescribir cuando falla un solo carácter. Los rótulos varían de una pasada a otra, y el prompt que te dio nueve letras correctas suele dar diez en la siguiente.
Las escrituras no latinas son donde este modelo se gana su fama: el chino, el japonés, el coreano, el cirílico y el árabe aguantan aquí mucho mejor que en los demás modelos. Entrecomíllalos igual y mantenlos igual de cortos.
Infografías y maquetación
Una infografía falla en un orden predecible: primero el número de bloques, luego la alineación, luego las palabras. Escribe el prompt para arreglarlos en ese mismo orden.
Empieza por la estructura y el número, antes de cualquier estilo: tres columnas iguales, una cronología vertical de cinco pasos, una parrilla de dos por dos. Después di qué contiene una unidad (icono, titular, una línea de texto) y el modelo la repite en las demás, en vez de inventarse una disposición distinta por celda.
Luego fija el sistema visual: color de fondo, un color de acento, iconos de línea o macizos, si hay filetes entre secciones. Un sistema nombrado produce una lámina coherente; un montón de adjetivos produce un collage.
Y solo entonces escribe las cadenas, entrecomilladas y ubicadas. Pide márgenes amplios de forma explícita: sin ellos la maqueta se expande hasta el borde del encuadre, que es el motivo más común de que un resultado por lo demás bueno resulte inservible.
Elige la relación de aspecto según la maqueta: 4:3 o 3:2 para una lámina, 9:16 para una story, 16:9 para una diapositiva, 21:9 para un banner. Aquí no hay modo automático, así que la elección siempre es tuya, y un prompt escrito para un encuadre ancho no sobrevive a un render vertical.
Editar fotos adjuntas
Hasta 3 fotos van en un mismo mensaje con la instrucción como pie; la guía paso a paso explica la mecánica con capturas. Diríjete a ellas por número dentro del prompt: keep the bottle from @image1, use the background of @image2.
Tres es una menos de lo que permiten los otros modelos, y el límite es del modelo, no nuestro: cada adjunto se tarifica, así que envía las referencias que tengan una función y deja fuera el resto. Y explicita esa función en cada una. Una referencia sin papel asignado se disuelve en la atmósfera en vez de usarse.
Las ediciones en las que este modelo es inusualmente bueno son las que tocan texto: cambiar las palabras de un cartel o una etiqueta conservando la superficie, la luz y la perspectiva, rehacer un póster alrededor de su titular actual o poner el nombre de una marca sobre un packaging que ya existe en tu foto. Di qué no debe cambiar (“la misma botella, la misma posición de la etiqueta, la misma luz de estudio”) con el mismo detalle que lo que sí.
Qwen3 o Qwen3 Pro
| Qwen3 | Qwen3 Pro | |
|---|---|---|
| Resoluciones | 1K, 2K | 1K, 2K |
| Créditos | 2 en cualquiera de las dos | 4 en 1K, 6 en 2K |
| Iteración más barata | 2 créditos | 4 créditos |
| Para qué está | Trabajo diario, bocetar maquetas | Rótulos más limpios, más detalle, mayor fidelidad al prompt |
| Dónde brilla | Cerrar la estructura y los textos | El render final de una lámina cargada |
Dentro de cada familia las dos resoluciones cuestan lo mismo, y de ahí sale el flujo evidente: boceta en Qwen3 a 2K por 2 créditos hasta que la estructura y las frases estén bien, y luego repite el mismo prompt en Pro. En una imagen sencilla con un rótulo corto los dos se parecen lo bastante como para que Pro sean créditos tirados. En una lámina densa con varios titulares, etiquetas pequeñas y un juego de iconos, Pro es donde la letra pequeña deja de emborronarse y la alineación deja de bailar.
Problemas frecuentes
| Síntoma | Qué cambiar en el prompt |
|---|---|
| Las palabras salieron mal | Entrecomilla la frase exacta, acórtala, nombra la superficie y repite el render en vez de reescribir |
| El texto se fue al centro o creció | Di dónde va y cuánto encuadre ocupa: “pequeño, arriba a la izquierda, bajo el logo” |
| La maqueta se salió por los bordes | Pide márgenes amplios y una zona de fondo libre de forma explícita |
| Número de columnas o pasos incorrecto | Di el número primero, antes de cualquier estilo, y describe el contenido de una unidad |
| La lámina parece un collage | Fija un solo sistema visual: color de fondo, un acento, iconos de línea o macizos, filetes o ninguno |
| Un brief detallado se cumplió a medias | Pasa a Qwen3 Pro y elimina las frases que repiten algo ya dicho |
| Falta fotorrealismo | Este modelo está hecho para la estructura. Para una escena fotográfica usa NanoBanana 2, y para una estilizada Seedream |
Prompts listos para usar
La forma más rápida de aprender un modelo es lanzar un prompt que ya funciona y cambiar una casilla cada vez. La biblioteca de prompts tiene prompts listos junto a las imágenes que produjeron, y la página del modelo Qwen3 lista sus resoluciones, relaciones de aspecto y coste en créditos.
Abre el bot, elige Qwen3, escoge una relación de aspecto y pega uno.